Site uses cookies to provide basic functionality.

OK
Entonces fue hacia la cama y corrio las cortinas: la abuela estaba alli tumbada, con el gorro de dormir bien calado y un aspecto muy raro. -!Ay, abuela, que orejas tan grandes tienes! -Para asi pode oirte mejor. -!Ay, abuela, que ojos tan grandes tienes! -Para asi poder verte mejor. -!Ay, abuela, que manos tan grandes tienes! -Para asi poder cogerte mejor. -!Ay, abuela, que boca tan grande y tan horrible tienes! -Para asi poder comerte mejor. No habia terminado de decir esto el lobo cuando salio de la cama de un salto y devoro a la pobre Caperucita Roja.