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Los americanos se habian visto influidos por la exitosa experiencia britanica en Malaisia, tal y como la describio Robert Thompson.[24] Bajo el liderazgo de sir Gerald Templer, se habia podido contener la insurgencia comunista del pais asiatico. <>, apunto Templer, <>. La respuesta al problema no era <>. Bien al contrario, en una frase que Templer hizo famosa, <>. Templer entendia la importancia de la accion civica pero tambien la necesidad de mostrar una firme determinacion de ganar. Eso requeria una cierta disposicion a ser duro.[25] Templer tuvo exito, pero tambien disfruto de unas condiciones ciertamente favorables. En Malaisia los comunistas estaban muy asociados con la poblacion minoritaria china, sus rutas de suministro eran pobres, y las condiciones economicas del pais eran razonablemente aceptables. Los fracasos franceses en Vietnam y Argelia se reflejaron en los escritos de David Galula, que proporciono uno de los textos mas lucidos sobre como contrarrestar las tacticas comunistas, y que popularizo el concepto de <>. Tambien apuntaba la importancia de la lealtad de la poblacion. Para que una contrainsurgencia tuviera exito debia asegurarse que el pueblo se sintiera protegido y asi pudiera cooperar sin miedo a las represalias. La victoria requeria pacificar una zona tras otra, convirtiendolas paulatina y progresivamente en bases desde las cuales pasar a la siguiente area.[26] La experiencia real de Galula en Argelia fue desigual. Sus esfuerzos por tratar a la gente local benevolamente no se vieron secundados por muchos de sus colegas militares. Cuando se trataba de la propaganda, opinaba que los franceses eran <>. Como otros especialistas en contrainsurgencia, Galula descubrio que su teoria no se ajustaba ni a las estructuras politicas locales ni a la cultura militar.[27] El principal efecto del intento de la clase militar francesa de implementar una doctrina contrainsurgente que atacara a los comunistas en su intensidad politica y su violencia fue que comenzaron a volver su furia hacia Paris por no apoyar sus esfuerzos con suficiente vigor, incluso intentando un golpe de estado.