Como dijo una vez Mussolini 'La multitud no tiene que conocer; tiene que creer'. En referencia a la ecclesia fascista de creyentes y militantes, explicaba que 'es la fe lo que mueve montanas porque produce la ilusion de las montanas moviendose. La ilusion es, quizas, la unica realidad de la vida'. Lo que unia a los fascistas no era una doctrina sino una actitud, una experiencia en la fe, que se concretizaba en el mito de una nueva 'religion de la nacion'.